Acompáñanos a descubrir los inesperados orígenes del nombre de una hierba amada por unos y odiada por otros.
Los nombres de las cosas a veces tienen los orígenes más inesperados. Es cosa más o menos sabida, por ejemplo, que las palabras blanco y black comparten su origen en la palabra del protoindoeuropeo *bʰleg- que significa ‘brillar’ o ‘quemarse’. Es quizá menos conocido, pero igualmente interesante, que el verbo griego que da origen a la palabra máquina —es decir, el verbo μηχανάομαι (‘mēxanáomai’)— significa, en su acepción más frecuente, ‘tramar’, con la misma implicación negativa que este último verbo en español, es decir ‘urdir un plan en contra de alguien’. Este par de ejemplos sin duda llaman la atención, pero el que te vamos a contar a continuación se lleva las palmas.
¿Qué pensarías si te dijéramos que la palabra cilantro está emparentada con la palabra griega que significa chinche? Para tu fortuna o para tu desgracia, esto es casi completamente cierto. El antecedente más próximo de la palabra cilantro en castellano es culantro. Esta, a su vez, procede del término latino coriandrum, que se origina en el griego κορίαννον (‘koríannon’). Todas estas palabras hacen referencia a la misma hierba, el Coriandrum sativum, que es nada más y nada menos que el cilantrito que le pones a tus tacos (o del que huyes como si fuera la peste si no te gusta). Lo maravilloso de esto es que κορίαννον (‘koríannon’) guarda, probablemente, alguna relación con la palabra griega κόρις (‘kóris’), que significa, adivinaste, ‘chinche’ (ver Frisk, H. [1960]. Griechisches etymologisches Wörterbuch. 1. A–Ko. Heidelberg: Carl Winter. Universitätsverlag, p. 922).
cilantro > culantro > coriandrum > κορίανδρον > κορίαννον > κόρις = chinche
Así es, esta palabra es la que en griego antiguo se usaba para designar al Cimex lectularius, que es la chinche más exitosa en regiones templadas. Ahora bien, ¿por qué tendría relación el nombre de la chinche de cama con el nombre del cilantro? Quienes lo detestan quizá tendrán la respuesta delante de sus narices. La idea es que el cilantro despide un aroma tan penetrante como el que despiden las chinches, como sabrán aquellos desgraciados que han padecido la desgracia de tenerlas en su vida. Hay que recalcar, sin embargo, que la implicación no es que el olor del cilantro sea tan desagradable como el de las chinches, sino que, como se dijo, es igual de penetrante.
Así que, ahora que las chinches están en boca de todos, en Food Junkie te deseamos que, cada vez que pienses en ellas durante los próximos días, en vez de rascarte sin parar, te imagines los taquitos al pastor de tu preferencia y vayas a echarte un par, con o sin cilantro. ¡Cuéntanos en redes cuáles son los tacos perfectos para sobrellevar esta crisis, chíncheñol!

