Con motivo de su quinto aniversario, el sábado 25 de noviembre nos fuimos a Parrilla Paraíso, en el pueblo de Santa Úrsula Xitla, al sur de la Ciudad de México, donde el chef Édgar Delgado y Rodrigo Puchet nos recibieron con una parrilla uruguaya para acompañarlos en su festejo.

La experiencia en Parrilla Paraíso comienza desde que cruzas la puerta porque, si llegas (como nosotros), por la avenida de los Insurgentes, una de las vialidades más concurridas de la Ciudad de México, pasas de un ambiente caótico y desgarbado, a una atmósfera tranquila y elegante, pero también relajada y amigable.
El lugar de por sí es una maravilla: es un espacio abierto y fresco, con plantas por doquier, y un magnífico jardín trasero que te hace sentir como si hubieras dejado la ciudad para ir a comer al campo. Este jardín, además, cuenta con un espacio con juegos para que los niños se entretengan y tú puedas disfrutar de tu comida sin contratiempos. Por otro lado, la Parrilla es pet friendly, así que eres bienvenido a llevarte a tu perrito para que te acompañe durante tu experiencia y, quién sabe, quizá él también pueda hacer un par de amiguitos.

Tal como nos dijo Édgar desde el principio, el asado es una ocasión para disfrutar la comida sin prisas y con amigos, y así lo hicimos porque como quien no quiere la cosa de pronto nos dimos cuenta de que habíamos estado allí casi cinco horas entre comida, copas de vino y charlas que iban en todas direcciones. Los vinos en esta ocasión fueron traídos por Cava de Bo, una cava que se localiza en la colonia Condesa y se especializa en vinos uruguayos que fueron una gratísima sorpresa.
Decir que comimos en siete tiempos es sólo una manera de expresar nuestra experiencia y quizá no es la mejor porque nosotros simplemente estuvimos allí y los platos y las copas iban y venían.
Empezamos con unos trozos de morcilla y de chorizo acompañados de unas rebanadas de pan de masa madre y chimichurri que sirvieron para calentar el apetito. La morcilla y el chorizo estaban perfectamente equilibrados: sabores agudos pero bastante amables al paladar y con sólo la cantidad adecuada de grasa que lograba impartir todo su sabor sin convertirse en una molestia. Una rebanadita de morcilla o chorizo, un pedacito de su delicioso pan y una pequeña cucharadita de chimichurri encima, ufff, la perfecta combinación para empezar.

Después llegó un plato de camarones a la parrilla cubiertos de ajo y unas pequeñas julianas de chile seco que eran una maravilla. Yo suelo acompañar mis camarones con algo pero estos estaban tan perfectamente bien acabados que te los puedes comer tal como vienen y nada les faltará. Al contrario, así podrás probar toda la complejidad de sabores que ya tienen de por sí. Siguiendo con el menú de mar, fiel al espíritu de Parrilla Paraíso, que busca mezclar la cocina uruguaya con la BajaMed, continuamos con un filete de king kampachi a las brasas suave, jugoso y lleno de sabor.
Del mar nos fuimos a la tierra y volvimos a los elementos más propios de la parrillada uruguaya con una colita de cuadril de novillo. Con sinceridad, cuando me dicen parrillada yo pienso en este tipo de cosas, un corte de carne simple, pero perfectamente bien ejecutado: en término medio y acabado con sal de grano. Simplemente una delicia.

En ese momento, llegamos al punto álgido de nuestra experiencia con un par de costillas de res a la cruz que venían acompañadas de verduras al rescoldo. Las costillas se complementaban entre sí muy adecuadamente: una con una carne más magra y otra con un contenido de grasa más alto. Ambas igualmente cocidas a la perfección y también acabadas con sal de grano. A esto se le añadían las verduras al rescoldo que fueron una sorpresa. Fuera de los trozos de zanahoria, calabacita y cebolla, nos sorprendimos con los trozos de betabel y camote: suaves y buen sazonados eran la compañía perfecta para las costillas.
Después de esto, todavía nos atrevimos a pedir un par de platillos de su menú regular. Primero pedimos un par de empanadas —una pascualina y una de carne— y luego un flan de madre. Los disfrutamos muchísimo, pero la reseña de estos y otros platillos de su carta típica vendrá en otra ocasión.
Si bien la Parrilla Paraíso estará disponible para cuando quieras visitarla, lo que han preparado con motivo de su quinto aniversario es definitivamente imperdible. La experiencia que vivimos nosotros estará disponible también del 1 al 3 de diciembre y del 8 al 10, aunque los vinos serán ofrecidos por otros distribuidores: el primer fin de semana estarán a cargo de Vinícola Retorno y el segundo a cargo de Riviera Wines. No dejes pasar la oportunidad de disfrutar de las sorpresas que Parrilla Paraíso tiene para ti. Verdaderamente se trata de una experiencia digna de ser vivida.

